1991... ¡Ah! el año en que acabó la fiesta. Adiós a los cardados, el maquillaje, las pintas andróginas, el hipermachismo musical (bueno a esto no), a las largas jornadas alcohólicas, al sol de California, adiós hair metal adiós. ¡Pero ojo, ojoooo! que cual comercial inmobiliario un 14 de septiembre de 2008, la burbuja hard rock siguió hinchándose hasta que no dio más de sí. Ya vimos algunos grupos que llegaron en el tiempo de descuento. Hoy traigo tres discos de tres bandas, que no necesariamente aterrizaron cuando se apagaban las luces, pero que intentaron triunfar hasta el último minuto. Si no los conocen no se preocupen, eso es que han utilizado bien sus vidas. Que para malograrla rebuscando en la morralla ochentera y contárselo, ya estoy yo aquí.
Por supuesto, la banda liderada por Stevie Rachelle pasó a militar en la más estricta clandestinidad cual partisanos del hair metal. Y desde entonces aparte de un par de discos y varias recopilaciones de material viejuno y en directo, no llamaron demasiado la atención. Bueno, en 2012 regrabaron algunos temas de este What Comes Around Goes Around junto con una especie de all-star de los buenos tiempos (George Lynch, Keri Kelly estaban entre lo más glamuroso) poniéndole un Again! al final.
En una ocasión leí en un Popular 1, que los ochenta fueron unos años malísimos para el rock. Supongo que por el tema de los sintetizadores y tal, que llegaron al mundo para pervertir el auténtico espíritu de rebeldía macho nizstcheana conformista ok boomer y tal. Pero bueno, quedarse tranquilos que ya llegaron los noventa a hacer explotation hasta la náusea de la fórmula Faces, Stones, Cream etc... Los Tangier habían debutado en un lejanísimo 1985 con un apañadete disco homónimo de hard melódico, que a mí me da cierto tufillo guapo a los Whitesnake de dos años después, lo que ya tiene mérito. Sin embargo, Tangier harían el camino al revés que éstos últimos. Dando placer a los oídos más pollaviejiles, nos ofrecían un notable compendio de hard rock bluesero, que quedaba claro desde el contundente comienzo con Down the line (armónica incluida), Caution to the wind y You´re not the lovin´ kid. Tenían algún deje comercial, caso de Stranded y Since you been gone, porque algún video había que colar en la MTV (con Pamela Anderson como prota eso sí).
Si no te saturas rápido de este sonido, y te van Tesla o los Whitesnake pre 1987, no está de más descubrirlos.
¿Merecieron más éxito los XYZ? Dado que no hacían nada demasiado especial, creo que vender dos millones de discos, y destacar brevemente entre la inmensa cantidad de grupos de la época, no es poca recompensa. De hecho, tras la salida de este segundo álbum, quedaron tan fuera de juego que no retomarían el nombre hasta los nostálgicos comienzos del presente siglo.
Y con esto y unos videos terminamos por hoy. Esperando que lo disfruten, nos leemos en el próximo Friday Rocks!



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