Alias- Never Say Never

 


Conté la breve historia de Alias en un episodio anterior, en el que revisé su respetadísimo, exitoso, y ya clásico debut. Entonces comenté que llegaron a grabar un segundo disco, que en su momento no vio la luz porque el AOR estaba en declive total a nivel comercial. Eso sí, la discográfica animó a su vocalista, Freddy Curci, a grabar un álbum en solitario titulado Dreamer's Road. Supongo que por aquello de rascar un poquito de pasta entre los únicos que aún le podían hacer un poquito de caso, a canadienses y europeos me refiero.

Pues bien, aquel disco inédito llegó a las tiendas en 2009, nada menos que diecisiete años después de su grabación. Principalmente espoleado por la insistencia del fandom aorero, que de cualquier manera ya había conseguido la mayoría de las canciones y maquetas al modo de la vida pirata. Aunque obviamente con una buena remasterización.

Para muchos fans, este apropiadamente titulado Never Say Never, fue un bajonazo total. Esto se debía a que Alias, de los que ya sólo quedaban Curci y Steve DeMarchi como miembros originales, reorientaron su sonido hacia una contundencia más hard rock. Como ya sabéis, esto era habitual a comienzos de los noventa e incluso ya en el ocaso de los ochenta (fíjense que ya hay salto entre el Indiscreet y el Tough It Out de FM. Por no hablar de lo que llegó después). Cuando ejemplos como Dare o Drive She Said, que habían publicado debuts considerados como tardías obras maestras del genero. Metieron una marcha o dos más, perdiendo por el camino parte de ese je ne sais quois tan propio de la década anterior.

Podríamos alegar algunos inconvenientes más, varias canciones ya habían aparecido de manera oficial en el mencionado disco de Freddy Curci, y también en su proyecto con Frontiers titulado Zion. Alguna cayó también en el primer disco en solitario de James Christian. Además, se trata de un disco largo, que incluye temas incluidos en singles, con disparidad de calidad.

Sin embargo, entrando en el hipotético terreno del "what if?". Seguramente Never Say Never hubiese sido un descalabro comercial en 1992. Pero estaría mejor valorado hoy día si hubiese salido aquel año. Esto pasa porque en la música los tiempos son importantes, y canciones buenas no le faltan. Efectivamente pierde parte de la esencia del debut, pero era la típica evolución que demandaba el momento musical. Los tres primeros temas, Woman enough, Xtcoi y especialmente How much longer is forever, son cañonazos que a pesar de redundar en una producción más contundente, no están lejos del sonido del debut. Además creo que hay más variedad, tenemos baladas melosas como Diamonds, y con subidita como All I want is you. Medios tiempos como la poderosa Pleasure and pain, o la acústica Give me a reason to stay. Canciones más netamente hard rock como Wild wild one. Algunas que se meten en terrenos más blues como The warden o Call of the wild. O hímnicas y Def Lepparderas como We want it all. Los cuatro temas extra que trae son de la época de grabación del disco anterior, apareciendo en algunos casos como caras B, y obviamente son más cercanas en cuanto a sonido. De estos destaca la versión de Perfect world de Glen Burtnick, y Who do you think you are.

Visto desde un prisma actual, Never Say Never no tiene intención de discutir el trono a su predecesor. Lo que no quita que sea una respetable continuación, que como ocurre con los de las bandas previamente citadas, nos dejan una nostálgica sensación de que ya no se hacen este tipo de canciones. Lo cual no es poco.

La banda:

Freddy Curci- voz

Steve DeMarchi- guitarra

Marco Mendoza- bajo

Robert O’Hearn- teclado

Dennis DeMarchi- teclado

Larry Aberman- batería

Las canciones:

1- Woman Enough

2- XTCOI

3- How Much Longer Is Forever

4- Give Me A Reason To Stay

5- Wild Wild One

6- Pleasure And Pain

7- The Warden

8- Bare Necessity

9- All I Want Is You

10- Call Of The Wild

11- Diamonds

12- Play Me A Song

13- We Want It All 

14- Perfect World

15- Into The Fire

16- Who Do You Think You Are

17- Call me

El disco:

Año- 1992/2009

Discográfica- EMI/ Angelmilk Records

Duración- 75:26 minutos





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