Billy Squier- Signs Of Life

 

¿Puede una canción ser responsable del éxito más grande de un artista y a la vez suponer el comienzo de su declive? Probablemente me contestarán que sí, y que ha pasado en muchas ocasiones. Vale, es cierto que hay miles de one hit wonders, que tras un éxito no vuelven a rascar ni un segundo de gloria. Pero lo de Billy Squier fue un poco distinto.

Era 1984 y Squier venía de lanzar tres discos en años consecutivos, que le habían deparado un éxito más que respetable. Tras un año de descanso volvió a dar, atención chistaco, "señales de vida", con un nuevo long play para el que contaría con la producción de Jim Steinman (Meat Loaf, Bonnie Tyler...). Aquel disco se llamaría Signs Of Life y daría un pequeño giro a su sonido, dándole un aire más contemporáneo principalmente a base de teclado y sintetizador.

La polémica estaba servida, Squier había cultivado un aura de rockero duro, a pesar de posar para las portadas de sus discos previos con miraditas tiernas y poses sensualonas, de las que ningún machote blanco occidental debió percatarse. Su primer pecado fue poner su música acorde a los tiempos, con una producción milimetrada y más bombástica de lo habitual. El segundo, grabar el video de su mayor éxito comercial, con una camiseta rosa y bailando sobre unas sábanas de satén. Algo que el homófobo público rockero, y algunos compañeros de trabajo como Rudolf Schenker, definieron como "poco adecuado" para dicho género musical. Pobres, quién hubiera podido adivinar en ese momento, que los cardados estilo las Chicas de Oro, las mallas ajustadas animal print, y las camisetitas recortadas a modo de top, no iban a considerarse la cima de la masculinidad en un futuro cercano.

Una vez descartada la naturaleza libertina y revolucionaria del heavy (o al menos de gran parte de su público). Nos vamos a centrar en Signs Of Life, porque vaya, resulta que es un gran disco. Si hasta sus detractores adoran Rock me tonite si no ven su video (un poco como aquellos que dicen que les encanta la guitarra flamenca pero no tanto oír cantar a un gitano). Squier sigue cantando como un aventajado alumno de Robert Plant. Su música sigue siendo netamente guitarrera, con esa aspereza típica del AOR de la década anterior. La producción no es especialmente exagerada para estar hablando de Steinman. Y los teclados, pues por poner un ejemplo, el inicio de Rock me tonite remite directamente a los Foreigner… de los setenta.

Vamos, que Squier mantiene su identidad y además nos deja tremendas tonadas, como las hímnicas All night long, o la mencionada Rock me tonite. Hay algún arrebato new wave en Eye on you. Pomposillo y futurista en Another (1984) (en la que toca Brian May por cierto). Y hi-tech en Reach for the sky. Una guapísima y melancólica balada de aroma clásico como Sweet release. Y guitarrasos AOR en Take a look y Can´t get next to you.

A pesar de los pesares, Squier siguió cosechando cierto éxito con sus siguientes discos, aunque su repercusión fue flojeando, hasta que en 1998 lanzó su último álbum de estudio, Happy Blue. Me gusta creer que mientras decía adiós, pensó "ahí os quedáis tíos rancios" mientras levantaba el dedo corazón mentalmente. Pero seguramente también sea un señor de orden y "buen americano", así que nada.

Si eres fan del AOR más rugosillo y clásico, Signs Of Life te va a encantar. Y tampoco te pierdas otras entregas del artista.

La banda:

Billy Squier- voz, guitarras y sintetizador

Jeff Golub- guitarra

Alan St. Jon- teclado, sintetizador y coros

Doug Lubahn- bajo y coros

Bobby Chouinard- batería

Brian May- guitarra

Jimmy Maalen- percusión

Larry Fast- sintetizador

Alfa Anderson, Rory Dodd, Eric Troyer- coros

Las canciones:

1- All Night Long 

2- Rock Me Tonite 

3- Eye On You 

4- Take A Look Behind Ya 

5- Reach For The Sky 

6- (Another) 1984 

7- Fall For Love 

8- Can't Get Next To You 

9- Hand-Me-Downs 

10- Sweet Release

El disco:

Año- 1984

Discográfica- Capitol Records

Duración- 49:53 minutos





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