Escribiendo la entrada de Thrills unos días atrás, me sorprendió no encontrar por aquí el segundo disco de Spys. Pensaba que ya había sido comentado, y me di cuenta también que había pasado mucho más tiempo del que creía desde la entrada correspondiente a su debut. Y es que el tiempo se va volando, pero también es de reconocer y alabar, que en el blog repitamos bandas con escasa frecuencia.
Spys fue un efímero grupo fundado y capitaneado por los ex-Foreigner Ed Gagliardi y Al Greenwod, bajista y teclista respectivamente. Su primer long play homónimo conseguiría buenas críticas, además de meterse modestamente en listas. Así que tras la obligada gira de presentación acompañando a 38 Special, la discográfica les urgió a meterse de nuevo en el estudio, para grabar cuanto antes un nuevo disco con el que rentabilizar su apuesta.
Las presiones, disputas y abandonos dentro de la banda, y alguna decisión discutible, como encargarse ellos mismos de la producción. Hicieron que el resultado no lograra consolidar el buen momento inicial de la banda. Sin embargo Behind Enemy Lines no es un mal disco en absoluto, puede que menos brillante que su predecesor, pero con canciones que vuelven a traer ese sonido tan especial del grupo, fusionando el AOR pomposo de comienzos de la década, con algunas querencias a veces cuasi prog y otras nueva oleras.
Vale que Spys no nos dejaron ninguno de esos hits míticos, de los que suenan en algún anuncio o repiten hasta la saciedad en vetustas radiofórmulas. Pero sus canciones son un caramelo para cualquier fanatico AOR. Una apertura tan potente como Rescue me, o un cañonazo melódico cien por cien peliculero como Midnight fantasy, hubieran merecido mejor suerte. Mientras que algunos "experimentos" como los coros de imitación sovietica, de esa peliculera historia de espías y amor que es Behind enemy lines. O la tentativa de cierta complejidad de Younger days y Can't stop us now. Funcionan bien y equilibran un disco, en el que canciones que cumplen más estrictamente con los clichés AOR que su antecesor, como Race against time, Heartache o Reaction, son las protagonistas.
El pobre rendimiento comercial de Behind Enemy Lines, unido al descontento dentro del grupo (el disco lo terminaron con Bob Kulick a la guitarra) condenó a la banda a una disolución para la que no hubo vuelta atrás. La historia no les ha reservado apenas memoria, así que desde aquí no podemos más que recomendar la escucha de sus dos discos.
La banda:
John Blanco- voz
John Digaudio- guitarra y coros
Al Greenwood- teclado y coros
Ed Gagliardi- bajo y coros
Billy Milne- batería y coros
Bob Kulick- guitarra
Las canciones:
1- Rescue Me
2- Midnight Fantasy
3- Behind Enemy Lines
4- Sheep Don't Talk Back
5- Reaction
6- Heartache
7- Race Against Time
8- Younger Days
9- Can't Stop Us Now
El disco:
Año- 1983
Discográfica- EMI America
Duración- 39:06 minutos

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