Hay bandas que por la propia idiosincrasia de su longevidad, se enfrentan a cambios sonoros que en ocasiones resultan de lo más llamativos. Bandas como Fleetwood Mac, o los "Jefferson", así a secas para incluir las diferentes denominaciones del grupo, son prueba de ello.
Pero si hay una etapa de este grupo que refleja de manera clara la tensión entre "lo nuevo y lo viejo", es la que protagonizaron bajo el nombre de Jefferson Starship. Un grupo que sufrió cambios de formación acelerados en la década que duró, y que fueron determinantes para moldear su sonido.
A mediados de los ochenta, su música se encontraba entre la visión política y antisistema de Paul Kantner, el rock melódico contemporáneo de Mickey Thomas y Craig Chaquico, las temas pop y reposados del matrimonio Sears, y la impronta de Grace Slick que proponía un poco de todo lo anterior. Hasta Nuclear Furniture el grupo había balanceado más o menos las diferentes perspectivas musicales de sus componentes. Pero llegados a este punto, se rompió la cuerda que mantenía el tira y afloja entre ellos.
La idea de Kantner, que no quería convertirse en un fósil rockero pero tampoco renunciar a la militancia activista. Era grabar una obra conceptual sobre una más que factible tercera guerra mundial con artefactos nucleares de por medio. Mientras que Thomas, Chaquico y Sears apostaban por seguir un rumbo cada vez más comercial. La cantante Grace Slick serviría como eslabón entre ambas partes. Apostando por el compromiso político. Pero también por subirse al carro del cardado en plan salvaje, algo en lo que tendría mucho que ver la colaboración con Peter Wolf. Compositor que había coescrito con ella las canciones de su álbum Software, y que junto a su mujer Ina serían responsables de algunos de los futuros éxitos de Starship.
El resultado es un disco más esquizofrénico que el timeline de twiter de un fachapobre. Pepinazos claramente AOR, como la inicial Layin´ it on the line y No way out, concebidos para ser hits para la radio. Junto a la trepidante Sorry you sorry me, y la atmosférica y potente Live and let die. Conviven con los aires folk, acústicos y hippiescos de Connection, Champion, y Rose goes to Yale. Canciones que supongo que sonaban bastante desfasados en aquel tiempo. Aunque también el exceso electrónico de Magician, imagino que futurista y vanguardista por entonces, nos lo parecería sólo unos años después.
La producción contemporánea de Ron Nevison le da cierta cohesión. Pero a Kantner le disgustó tanto, que "secuestró" los masters de la grabación, y sólo prometió devolverlos si se hacía una nueva mezcla. Parece que aquello no funcionó, y poco después abandonó el grupo. Acordó con Grace Slick y el manager Bill Thompson, que sólo se utilizaría el nombre Jefferson si en un futuro proyecto los tres involucrados estaban de acuerdo.
A pesar de sus defectos, Nuclear Furniture es un disco que merece bastante la pena. Cuesta entrar en algunas de sus canciones, pero en lo que concierne a sus temas más propiamente AOR es un claro anticipo de lo que llegaría con Starship.
La banda:
Donny Baldwin- batería, percusión y coros
Craig Chaquico- guitarra
David Freiberg- teclados y coros
Paul Kantner- guitarra rítmica, eléctrica, acústica y coros
Pete Sears- bajo y teclados
Grace Slick- voz
Mickey Thomas- voz
Peter Wolf- sintetizadores
Brian McLeod- batería electrónica
Las canciones:
1- Layin' It On the Line
2- No Way Out
3- Sorry Me, Sorry You
4- Live and Let Live
5- Connection
6- Rose Goes to Yale
7- Magician
8- Assassin
9- Shining in the Moonlight
10- Showdown
11- Champion
El disco:
Año- 1984
Discográfica- Grunt
Duración- 42:46 minutos

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