Después de un tibio recibimiento de Generations, primer álbum de Journey lanzado en un sello indie. Los problemas volvían a acechar a la banda. Steve Augeri sufrió problemas médicos que le obligaron a retirarse del grupo. Por un breve espacio de tiempo ficharon a Jeff Scott Soto, que hacía nada había trabajado con Schon en Soul Sirkus. Y con él como vocalista, pisaron España por primera vez, pero no llegaron a grabar nada. Once meses después de su entrada en el grupo, fue despedido a la francesa, sin según él, darle ninguna explicación. Algo que ha declarado en varias entrevistas que no terminó de sentarle bien, y yo añado que con razón.
La verdad es que quizás Soto no fuera el cantante más idóneo para Journey, no porque no tenga un vozarrón de la leche, sino porque a lo mejor la banda prefería tener entre sus filas a alguien con más parecido a Steve Perry. Algo normal, ya habían probado a salirse un poquito de lo habitual, y había funcionado a medias. Intuyeron con acierto, que mucha peña cree que el futuro está en la nostalgia. Y con esta delirante paradoja responsable de brexits, de que haya un risketto en la casa blanca, y rancios en general. Encontraron en youtube a un tipo que imitaba a Perry chupi lerendi.
No me entiendan mal, Arnel Pineda es un cantante excepcional. Revelation es un disco que se disfruta desde el principio. Y además, si desde hacía años existían un montón de grupos que fusilaban homenajeaban el estilo musical de Journey con cantante impersonator a la cabeza, ¿porqué iban a renunciar a hacer de ellos mismos?
Revelation no es que rechace la contemporaneidad, de hecho podría colocarlo en un punto sonoro cercano a Arrival y Generations. Pero es más directo, más efectista. Algo a lo que ayuda un moderado número de canciones. También que sea un poco más cañero, con temas potentes y motivadores como Never walk away, Change for the better, What it takes to win, o Wildest dream. Aunque con inteligencia no renuncia a las baladas, acarameladas insignias de la banda, como Turn down the world tonight o What I need. Y además algunas de sus composiciones seguro que os recuerdan de algún modo a pretéritos éxitos del grupo, caso de la muy setentera Like a sunshower, o de After all these years. También incluyeron una nueva grabación de Faith in the heartland (incluida en Generations), que no cambia demasiado. Así que no sé si la grabaron en un alarde de simpatía, para que Augeri como co-escritor de la misma ganara algunos royalties.
Y la verdad es que esta manera de pensar el disco es un acierto. Tengan en cuenta que estábamos en un momento social, en el que habíamos pasado del "yo no me gasto 18 euros en un compact para que sólo vengan diez canciones". Al "soy incapaz de escuchar más de tres canciones del mismo grupo seguidas". Así que concisión y pegada es lo que reclaman los tiempos, que le vamos a hacer, y eso nos dieron Journey. Para completar la propuesta (o para fastidiar a Steve Perry, yo que sé), incluían un segundo disco, un mini greatest hits regrabados con Pineda a la voz. No niego que como detalle está chulo, pero tampoco que Pineda no es exactamente lo mismo que Perry.
También algunas ediciones yanquis tenían, además de los dos compactos, un dvd con un concierto grabado en Las Vegas. Incluso vendieron reproductores de mp3 con el disco incluido. Toda una puesta al día de la banda.
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| El reproductor de MP3 en cuestión. Se nota que no es de Apple, porque venía con todos los complementos incluidos. |
La banda:
Neal Schon- voz y coros
Deen Castronovo- batería, percusión y coros
Arnel Pineda- voz
Jonathan Cain- teclado, guitarra y coros
Ross Valory- bajo y coros
Las canciones:
1- Never Walk Away
2- Like a Sunshower
3- Change For The Better
4- Wildest Dream
5- Faith in The Heartland
6- After All These Years
7- Where Did I Lose Your Love
8- What I Needed
9- What It Takes to Win
10- Turn Down The World Tonight
11- The Journey (Revelation)
El disco:
Año- 2008
Discográfica- Frontiers Records
Duración- 56:29 minutos


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